viernes, 24 de septiembre de 2010

HUMUS LOMB

¿Cuánto se reproducen las lombrices rojas?

Por Carlos De Sanzo

Cada vez aumenta más la demanda de productos orgánicos y los agricultores dirigen su atención al humus de lombriz "californiana" como abono y reconstituyente del suelo. Esto explica que la lombricultura resulte un emprendimiento cada vez más atractivo. Pero hay un tema que desvela a los iniciados y es preciso tratar seriamente: la vida sexual de las lombrices.


¿Cuánto se reproducen las lombrices californianas? Esta es una pregunta de rigor de quienes proyectan criar estos prolíficos gusanos. Todos sabemos que las lombrices son hermafroditas – cada individuo tiene los dos sexos – y por lo tanto, una vez cumplidos los tres meses de edad, cualquier lombriz que se precie es capaz de producir crías luego de aparearse, acontecimiento que ocurre cada siete días. Las lombricitas vienen al mundo dentro de una pequeña bolsa del tamaño de una semilla de uva llamada cocón. Es llamativo, que esta escueta información sobre la vida intima de estos animalitos, despierte tanto interés en los futuros lumbricultores. Algunos vuelcan estos datos a la computadora para calcular, como financistas, cuantas lombrices tendrán al cabo de cierto tiempo partiendo de determinado número de ejemplares. Los resultados que arrojan estas complejas operaciones aritméticas son disparatados, y nada tienen que ver con lo que realmente ocurre en las cunas donde las lombrices transforman la materia orgánica en humus. En estos reducidos cubículos las lombrices viven tan apiñadas que decrece su apetito sexual y por ende la tasa de reproducción.

Desde mediados de los 20’, los criadores han ido seleccionando a los ejemplares más sedentarios y con mayor tolerancia al hacinamiento. El resultado fue sorprendente. En pocos años se pasó de 300 lombrices por metro cuadrado – que es lo más que soportan en estado silvestre- a 3.000, y unas décadas más tarde a alrededor de 30.000. También se fueron acortando los ciclos de cría, es decir el tiempo que transcurre en que se siembran las lombrices en las cunas hasta el momento de extraer el humus elaborado. Hoy el ciclo es de tres meses mientras que al principio duraba más de seis.

Todo esto hace que no resulte sencillo calcular cuanto va a aumentar un plantel de lombrices durante un ciclo de producción de humus. Si el lumbricultor siembra el máximo de lombrices por cuna, es de esperar que la multiplicación no sea muy grande, entre un 10 y 20 % de aumento al cabo de tres meses. Si se desea producir más lombrices, entonces habrá que disminuir la densidad de lombrices Pero esto implica que tardarán más consumir la materia orgánica prevista ( normalmente es el doble del volumen de la cuna y para un ciclo de tres meses), y producirán menos humus. Esto lleva al lumbricultor a la disyuntiva de poner el énfasis en la producción de humus o de lombrices. Al comienzo del negocio, tal vez piense que lo mejor es expandir el plantel de lombrices y ahorrar dinero en su compra, pero dispondrá de menos humus para vender. El consejo de los lumbricultores más experimentados es olvidarse de la vida sexual de las lombrices y concentrarse en producir humus, que después de todo de eso se trata el negocio.

USO DEL GANCHO DE INSPECCIÓN EN LA CUNA DE LOMBRICES

El gancho de inspección es un utensilio de apariencia elemental - básicamente un alambre doblado en U - que tiene, sin embargo, una gran utilidad para el criador de lombrices. Permite observar sin perturbar. Sirve entre otras cosas para controlar la densidad de lombrices o hacer un seguimiento de cómo van ingresando en el alimento. Cuando llega el momento de cosechar los gusanos de la capa superior del material de la cuna, es de gran ayuda para verificar que hayan ascendido el mayor de ellos.

El gancho de inspección se hace con un trozo de unos 40cm de alambre galvanizado grueso doblado por la mitad. Como protección para las lombrices y el propio lumbricultor -que se puede lastimar por descuido- se le inserta en cada punta una bolita de masilla epoxi del tamaño de una arveja.

Antes, esta tarea se hacía con cualquier objeto, como un palito, la orquilla o las propias manos, y la medición era un tanto descuidada y poco estándar. La primera vez que vi este instrumento, que parece obvio luego de que alguien lo ha inventado, fue en el criadero de Juan Carlos Magnano. El único inconveniente del gancho de inspección es que se pierde con facilidad. Para evitarlo, se puede confeccionar un estuche que se lleva en el cinturón Una forma sencilla de confeccionar un estuche es la siguiente: se corta un trozo de cinta de riego de unos 20cm, se le hace un par de cortes -para pasar el cinturón- y se coloca un remache para que el gancho quede calzado (ver imagen).

1 comentario: